Musa
Mi musa me regala atardeceres,
mi musa distante no necesita estar
por que siempre me acompaña
esta conmigo en el mismo costado donde ella guarda a sus amigas distantes
ahi, compartiendo con mis mejores recuerdos y con mis dias,
mi musa no necesita ser o estar pues con solo imaginarla en la distancia
ya empiezo poco a poco a ser feliz, a describir mi universo
a llenarme de inspiración, a presentir su interminable mirada
y sus fascinantes rutas interiores.
Ella no lo sabe pero es bello disfrutar tanto sentimiento,
tanto tiempo sin tiempo
tanto de ella de lejos,
asi en la distante cercanía
y es que despues de haber visto todo lo que provoca
siento que todo lo anterior fue simplemente el motivo
que propicio este inacabable presente.
Mi musa ausente tiene alas de angel
e inmensidad de dias soleados.
Que mas podria decir que no refleje mi admiración
y al mismo tiempo el miedo de dejar de ser
su inacabado presente.




Comentarios sobre Musa