La revolución del XXI
Vivimos una era de revoluciones, pero en la actualidad ya no son las mismas que en las decadas pasadas, así por ejemplo el predominio del liberaismo en cada una de sus facetas es un paliativo para aquellos movimientos sociales que hubieren despertado disociaciones y hasta verdaderas afrontas al régimen de Estado, asi tenemos que las democrácias y hasta las monarquias moderadas son el panorama mas recurrible en occidente, y las ideologías de cambio social, determinadas por la dialéctica materialista, en la actualidad son menos que un fantasma que ronda por aquellos países que aun no se adaptan a las reglas ideológicas del capitalismo contemporáneo.
Nuestras revoluciones en los albores del XXI serán ideológicas, estas cambiaran la estructurción social y material del planeta, muy a pesar de los frecuentes manejo disuasorios de las elites reinantes, los movimientos del XXI serán porcesos cautivos en el anonimato, pero plagados de la misma rebeldía que se expresare en el pasado, en las interacciónes de la ilustración, el renacimiento o bien las conspiraciones intestinas de los pueblos colonizados por los países europeos a lo largo y ancho de todo el orbe.
El proceso revolucionario vendra acompañado del arte, la literatura pero además de una nueva herramienta que hoy tenemos a nuestro alcance, "la técnica," como el internet y las computadoras (unicos medios de comunicación verdaderamente democráticos).
Este proceso al igual que sus predecesores, tambien vendra plagado de inquietudes, sueños e ideales; vendra de las clases bajas, medias y a lo mejor un poco de las altas, pero eso sí tambien buscará entender nuestro tiempo y en lo posible intentara cambiarlo; a lo mejor no como los movimientos realizados en tiempos convulsos como la "primavera de Praga", o bien como "el octubre rojo" o el "movimiento estudiantil del 68 en México", y es que a lo mejor en el XXI no existiran los mismos canales o vinculos, pero seguirán peremnes los mismos sueños, ideales y premisas de buscar un mundo mas igualitario y un sistema en el cual dejen de haber los abusos cotidianos del monstuoso capitalismo norteamericano.

