La sombra del Marxismo
Sombra del marxismo
Marcelo Cohen.
Soy la voz insepulta del marxismo [...]
sólo algunos de mis avatares yacen
bajo los escombros del Muro de Berlín.
Otros retroceden ante las imágenes polacas
de la Virgen.
Pero espiritualmente, por así decir,
ando aún por todas partes.
Mi respiración empapa la vida del mundo,
no sólo occidental. [...]
Me han usado, como a casi todo,
para perpetrar pesadillas sociales
y bodrios de la imaginación.
Me han invocado para torturar.
[...] He dado palabras para nombrar
lo que hoy sigue hiriendo,
he nutrido el nervio, la rabia orgullosa,
la agudeza crítica. [...]
Y he proporcionado aperturas,
fantásticos relatos interpretativos,
anchas alucinaciones teóricas que alimentaron
la fantasía rebelde y el placer inteligente.
Para los amantes del fútbol:
soy un fino centrocampista que crea un
juego inagotable. Y nada más.
Conmigo se seguirá discutiendo.
No seré cemento de construcciones perversas,
sino movilidad y sugerencias;
presiento nuevas metamorfosis.
El que quiera puede recibirme.
Y el que no, que se embrome .

